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Christos Lentzos: el innovador del frappé griego

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Christos Lentzos comenzó su aventura culinaria en 1964, abriendo una pastelería en Pagrati, en el centro de Atenas. Con una curiosidad innata y una pasión por el café, empezó a experimentar con diferentes dosis de café. Su viaje de descubrimientos le llevó a crear una fórmula única de frappé que pronto se convirtió en leyenda.

El frappé de Lentzos no era sólo una bebida; era una experiencia, un ritual que trascendía la taza de café ordinaria. Se asemejaba a un tentempié, un capricho de lujo que reunía a gente de todas las procedencias. El ambiente del café, combinado con el sabor único del frappé, lo convertía en un centro cultural, un lugar donde se compartían historias y se creaban recuerdos.

La receta secreta del frappé ateniense

La receta del innovador frappé griego era un secreto celosamente guardado, un misterio que desató numerosas leyendas urbanas y especulaciones. Algunos decían que incluía nata, huevo, levadura en polvo o incluso merengue. Sin embargo, la verdad se mantuvo en secreto.

A pesar de la especulación desenfrenada, Lentzos negó sistemáticamente la existencia de ingredientes secretos en su frappé. El secreto de su encanto era una generosa mezcla de café y azúcar, mezclada con precisión y cuidado en una gran batidora de cristal, pero nunca de plástico.

Cada café salía dulce de la batidora de cristal, y para los que preferían un sabor menos dulce, Lentzos añadía una cucharada extra de café por encima, una técnica conocida como kapaki. La textura rica y cremosa del frappé, era una firma que lo hizo más popular que cualquier bebida de café en Grecia.

El éxito de Christos Lentzos en Atenas

La fama de Lentzos pronto eclipsó incluso la de Dimitris Vakondios, inventor de la bebida en 1957. El frappé de Lentzos era más que una bebida: era un fenómeno cultural. El innovador griego del frappé y su café contribuyeron al tejido social de la Atenas urbana.

El café de Lentzos, que funcionaba desde las cinco de la mañana hasta las dos o tres de la madrugada, servía cientos de cafés al día a una clientela muy diversa. Entre ellos había policías madrugadores, conductores de ambulancias, estudiantes y personas de diversos orígenes y edades.

En 1982, una canción escrita por Manos Rasoulis y Christos Nikolopoulos e interpretada por Dimitris Kontogiannis inmortalizó el café. La canción recoge una agridulce historia de amor, una narración que se desarrolló entre las paredes de este querido establecimiento.

El café de Lentzos era algo más que una cafetería: era un punto de referencia. Era un punto de encuentro para la juventud de Pagrati, especialmente para el renombrado equipo de baloncesto de la zona entre 1985 y 1995. Era un lugar donde se formaban relaciones, donde las risas y las conversaciones llenaban el aire.

Las dificultades financieras, la creciente popularidad del café expreso y el aumento de la competencia pusieron al café de rodillas. En febrero de 2013, el emblemático café Lentzos cerró, marcando el final de un capítulo influyente en la historia culinaria de Atenas. No obstante, el legado de Lentzos y su café sigue vivo, no solo en el grato recuerdo de sus clientes, sino también en la cultura popular.

Fallecimiento de Christos Lentzos

Christos Lentzos, el cerebro del frappé, la legendaria bebida griega, murió a los 93 años. En el corazón de Atenas, en el bullicioso barrio de Pagrati, había un café que era algo más que una cafetería. Su muerte ha marcado el fin de una era en la cultura griega del café. Sin embargo, el legado de este innovador del frappé griego dejó huella en la identidad culinaria de Atenas.

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